Poemas

Umbral

Crúzalo, eres el huésped Si pisas tu propia huella,  pasa con el paso leve,  sé cómplice del musgo.  

Cantar del Avellanu

 Cuando vuelvo al Avellanu, trai´l monte olor a madre, nel ríu canta´l llantu perdiéndose pol valle.   El pañuelu que me disti, entá guarda tos sospiros, arrodíllense na ermita los años que...

Turdus mérula

  Esta primavera, te veo desde muy temprano volteando las hojas. Sin manos te apuras pequeño mirlo hambriento, buscando solo eso un gusano. Soy yo, volteador de hojas tras la ventana ojeando el...

Arruga del pijama

Una caricia, el pulso quieto asoma en la almohada. En la mirada de la vela apagada, la cera huele a jabón de tocador. La huella del vaso empaña el cristal, arrodilla su resaca la mañana. La sed...

Coda

Viajé alojado en estos poemas. Ahora soy quien parte y tú, el huésped del azar. El secreto ya no es mío.   Escucha si buscas una verdad que te salve. Yo solo aligero el paso buscando mis...

Spiegel im Spiegel (Arvo Part)

El pan de la mañana huele a bostezo.  La cuerda frotada del violín  desconociendo las aristas,  me nombra. Las campanillas hielan el sonido.  Escarcha.  Sin sol.  La sangre suena oscura en nuestras...

Carta a un cronopio

Carta a un Cronopio de Sangre Leopoldo, Leopoldo María, joven y eterno difunto: Me llega, al fin, tu silencio definitivo, el que ya no es pose ni teatro, el que no  necesita cocacolas ni barrotes...

Cuerpo sin sombra

Huyo de la piel que se deshace mi cuerpo es un festín de llagas una verdad sin sepulcro. La herrumbre de la armadura como el viejo desecho de Dios.   Una lápida sin fecha  que no conoce la...

La farsa de Arthur Lowell

El quirófano apestaba a desinfectante y a miedo. Allí estaba yo, Arthur Lowell  de setenta años en una bata  que se abría por detrás.   El joven enfermero  me miró con lástima  mientras...

Carta para Arvo Pärt

El pan de la mañana, Arvo, trajo migajas de plomo.  El Dios que me desgarra el pecho no sabe de cenizas,  solo del hondo abismo que a veces me nombra. Tus campanas deberían ser de hielo.  No hay...

Umbral

Crúzalo, eres el huésped Si pisas tu propia huella,  pasa con el paso leve,  sé cómplice del musgo.  

Cantar del Avellanu

 Cuando vuelvo al Avellanu, trai´l monte olor a madre, nel ríu canta´l llantu perdiéndose pol valle.   El pañuelu que me disti, entá guarda tos sospiros, arrodíllense na ermita los años que nenos fuimos.   Ay, Virgen del Avellanu norte de los que van y...

Turdus mérula

  Esta primavera, te veo desde muy temprano volteando las hojas. Sin manos te apuras pequeño mirlo hambriento, buscando solo eso un gusano. Soy yo, volteador de hojas tras la ventana ojeando el diccionario en busca de la palabra exacta.

Arruga del pijama

Una caricia, el pulso quieto asoma en la almohada. En la mirada de la vela apagada, la cera huele a jabón de tocador. La huella del vaso empaña el cristal, arrodilla su resaca la mañana. La sed de la vigilia guarda el secreto del primer cigarrillo. Gesto sin...

Coda

Viajé alojado en estos poemas. Ahora soy quien parte y tú, el huésped del azar. El secreto ya no es mío.   Escucha si buscas una verdad que te salve. Yo solo aligero el paso buscando mis llaves.

Spiegel im Spiegel (Arvo Part)

El pan de la mañana huele a bostezo.  La cuerda frotada del violín  desconociendo las aristas,  me nombra. Las campanillas hielan el sonido.  Escarcha.  Sin sol.  La sangre suena oscura en nuestras venas.  Tañen. En la cocina el café se enfría,  Tu calma es un...