Fatum:
Sabes que no existe el azar.
Tu incertidumbre
solo es ignorancia.
Con los naipes marcados
juegas una partida
en la que tú no has puesto
la baraja.
Sin embargo, haces bien
buscando las razones
que niegan la verdad.
Después de todo,
en no verse los hilos
está el encanto de las marionetas.
Libre albedrío:
Sabes que existieron los oráculos.
Tu certeza
es el horario de los aviones
Con lo que está anunciado
transitas hacia un destino
del que tú rechazas
las anulaciones.
Sin embargo, haces bien Ignorando los vaticinios que niegan la fatalidad.
Después de todo,
en no verse la brisa
está la libertad de los que vuelan.
(Lectura simultanea de Tere Ferreiro y Jose Luis Busto)
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