Poemas

33 palabras

      Caído del barco, entre las olas, y como buen marinero sin saber nadar. Se agarraría a un clavo ardiendo. En el fondo duermen los huesos de su mano, aferrados a una pequeña cruz...

Buenos tiempos para la lírica

Para escuchar a "Milio el del Nido" pulsa sobre estos títulos: "Yo, tú, él"  "Wabi Sabi" "Tautograma" "Tankas"  "Epílogo"         © Versos, video y foto de Arturo Joaquín  ...

Canción infantil

Estoy de vacaciones  de los demás. Voy menos a Ikea,  me gusta más la catedral.   Tengo una casa de muñecas, ninguna viste de azul. No van a la escuela. No llevan canesú.   Mi viejo balón...

Guerra fria

Cada latido de luz era más débil y más exquisito que el anterior, como si cada uno fuera un adiós lleno de pesar y de amor a la tierra. Desde el alféizar de la ventana el gato contemplaba...

Para Sabino

Dejar ese tiempo en la noche cuando la vida empieza y se termina. Para alejarme como un animal de bosque y herido ocultarme, con las entrañas frías.   Buscando el arte de cultivar las...

Zigurat

      en tus ramas anida el silencio en tus raíces la amenaza del muro. Enséñame a buscar tus dioses en la piedra. © construcción y fotografía de Toño...

En este bosque …

... ha muerto un hombre que nunca tendrá una serie de Netflix. Se ha roto un paisaje.   Se levanta el viento, la tarde se recoge como una gata oscura en cuyos ojos brillan las velas de un...

Cabos sueltos

♦  Un juez con calcetines rojos, dando de comer a las palomas no es ilegal pero es sospechoso. Si al  menos fueran verdes o ámbar. × ♦  Alrededor de un eje imaginario la parte central de las...

Cornucopia transversal

Y trepó un hombre por la escarpadura, hacia el sol cegador; le costaba al principio acostumbrar sus ojos; disciplinó su vista y vio las cosas como por vez primera: esa aurora del polen, el oro...

Desvelados

Mi gato negro y yo, en esta lluviosa noche. La habitación silenciosa. Algún que otro coche se desliza por el asfalto. Mi gato y yo, nos resistimos a cerrar la jornada sin haber hecho nada, que la...

Y dale a enviar ya …

Naufragio ¡Y dale a enviar ya!  Gritó el capitán desde el cuadro de mandos. Sobre la cubierta el patrón se desgañitaba ¡Arriad el foque! ¡Cuidado, el bauprés! ¡Orzad a estribor! La tormenta arreciaba y cuando un definitivo golpe de mar volcó al velero, alguien  pedía...

Para qué demonios sirve saber que se llaman coleópteros …

La Metamorfosis Para qué demonios sirve saber que se llaman coleópteros, ¡carcoma! ¡carcoma! Los malditos bichos estaban acabando con la casa en la que había invertido todos sus ahorros, con la que pensaba dar el cambio definitivo a su vida y que, por su culpa, se le...

Mañana podrá comprarle sus malditos cuadernos …

Nota de mi diario Mañana podrá comprarle sus malditos cuadernos, mi ex.  Pero no se cuantos puede necesitar. Anoche bebí demasiado.Tener un adolescente en casa, si que es una droga dura. ¿Para que puede quererlos? No me trago que se los haya pedido la de lengua. Él...

Con una piruleta como único consuelo …

El único consuelo Con una piruleta como único consuelo, la bicicleta destrozada a su lado, sentado al borde de la carretera, suspirando, dolorido y feliz, una sonrisa malévola fue dibujándose en su cara. No podía quejarse, lo había dado todo, su trabajo estaba...

De alli nadie volvía …

El gato de Schrödinger De allí nadie volvía igual, después de haber estado en aquella cena. El anfitrión les había dispuesto en bandeja de plata, una lubina salvaje de dos kilos sabre  finas rodajas de patata y cebolla que acunaban su reluciente ojo. Estaban muy...

33 palabras

      Caído del barco, entre las olas, y como buen marinero sin saber nadar. Se agarraría a un clavo ardiendo. En el fondo duermen los huesos de su mano, aferrados a una pequeña cruz oxidada.     © Texto y foto de Arturo...