Con Ton y Son

El profeta

No anuncia haz ni fulgor. Roce de los días color del aire, ábaco del dolor.  Nada de alegorías. La verdad, tacto de hormigón, biografía rota.  Ni palabra ni látigo.  Apenas tedio. Visión de lo...

La señal

  Nudo de hambre. Garganta de arcilla.   Voz, aguarrás lengua muerta. La zarza ardiendo donde se tira la poda.   Astilla a la deriva. Sin rastro.   Lo abierto, el pozo seco donde...

Oficio de no hundirse

  El mar no tiene suelo para el baile, la marea borra mi llanto;  no hay caricias para un náufrago.   La sal quema  lo que tiene que quemar.  Redobla el pulso, el cuerpo  rendido a la...

Ciudad Naranco

  Cae la noche.   Se ha apagado la música en las calles  que nos han visto pasar.    En los charcos, colillas humeantes,  sudor de asfalto.   Nubes familiares cruzan los tejados....

Claro de reloj

  Me senté en un claro del tiempo. Era un remanso de silencio, de un blanco silencio, anillo formidable de muelles desiertos, donde los luceros chocaban con los doce flotantes  números negros. ...

Umbral

  Crúzalo, eres el huésped Si pisas tu propia huella,  pasa con el paso leve,  sé cómplice del musgo.   ( Ha leído el poema Yasmina Álvarez )  

Cantar del Avellanu

 Cuando vuelvo al Avellanu, trai´l monte olor a madre, nel ríu canta´l llantu perdiéndose pol valle.   El pañuelu que me disti, entá guarda tos sospiros, arrodíllense na ermita los años que...

Turdus mérula

  Esta primavera, te veo desde muy temprano volteando las hojas. Sin manos te apuras pequeño mirlo hambriento, buscando solo eso un gusano. Soy yo, volteador de hojas tras la ventana ojeando el...

Arruga del pijama

Una caricia, el pulso quieto asoma en la almohada. En la mirada de la vela apagada, la cera huele a jabón de tocador. La huella del vaso empaña el cristal, arrodilla su resaca la mañana. La sed...

Coda

Viajé alojado en estos poemas. Ahora soy quien parte y tú, el huésped del azar. El secreto ya no es mío.   Escucha si buscas una verdad que te salve. Yo solo aligero el paso buscando mis...

El primer borrón

Escribir un poema es todavía este rastro espeso, oficio de dedos manchados e incertidumbre. Hay una dignidad casi animal en el trazo negro que no engaña. El gel tiembla en la libreta antes de ser geometría en la pantalla. No es solo tinta. Es el peso de un domingo por...

El sagrado vicio

Existe un lugar fuera de los mapas, un rincón de la memoria donde el tiempo se detiene. Alivio o condena saber que para volver debemos esperar, en el destierro, un país secreto que solo vive al cerrar los ojos. Al despertar en esta luz madura de la tarde, cuando el...

Setenta y seis años más un día

Va a ser ese día frío y chubascoso como el de César Vallejo en París. Ese día en que los taxistas  no den el cambio en monedas y que nuestro crédito  sea de plástico. Ese día en que los charcos no reflejen juegos de niños sino a las abuelas volando buscando los...

Siete crónicas siete

I. Lo que vuelve Un plátano sobre la mesa, el vaso de agua y el silencio de una casa sin horarios me dan la bienvenida. A mis setenta y seis años, la urgencia ya no la dicta el despertador, sino el ritmo en la piscina donde el envejecimiento se ejercita flotando....

On rompen les onades

I. Plany El nen que vaig ser era ploraner, buscava llàgrimes per gastar la por, per aclarir la llum de la mirada i retornar a l ́aigua la sal que li sobrava. II. Mur Anys d´arena entre els llavis, paraules com pedres llançades a un pou sec. Idioma de cop de portes,...

Donde rompen las olas

I. Llanto El niño que fui era llorón, buscaba lágrimas para gastar el miedo, para aclarar la luz de la mirada y devolver al agua la sal que le sobraba. II. Muro Años de arena entre los labios, palabras como piedras lanzadas a un pozo seco. Idioma de portazos...