Relatos

Y dale a enviar ya …

Naufragio ¡Y dale a enviar ya!  Gritó el capitán desde el cuadro de mandos. Sobre la cubierta el patrón se desgañitaba ¡Arriad el foque! ¡Cuidado, el bauprés! ¡Orzad a estribor! La tormenta...

Mañana podrá comprarle sus malditos cuadernos …

Nota de mi diario Mañana podrá comprarle sus malditos cuadernos, mi ex.   Pero no se cuantos puede necesitar. Anoche bebí demasiado.Tener un adolescente en casa, si que es una droga dura. ¿Para que...

Con una piruleta como único consuelo …

El único consuelo Con una piruleta como único consuelo, la bicicleta destrozada a su lado, sentado al borde de la carretera, suspirando, dolorido y feliz, una sonrisa malévola fue dibujándose en...

De alli nadie volvía …

El gato de Schrödinger De allí nadie volvía igual, después de haber estado en aquella cena. El anfitrión les había dispuesto en bandeja de plata, una lubina salvaje de dos kilos sabre  finas rodajas...

Tour de Francia

Antes de llover los pájaros se agitan. Antes de llover el viento se detiene. Ahora a los que hace un rato alborotaban, el silencio los mantiene silenciosos. Las montañas que rodean la villa, se...

HH : retrato intermitente

El barbero en su local que da a la plaza, barre el pelo de los últimos cortes. Un solo sillón, alguna estantería, el colgador y un espejo que vio pasar muchas edades.  Acababa de bajar la persiana,...

Epopeya

El canto de los pájaros rasga la noche, se deshilacha la oscuridad.  Con los ojos aún cerrados, una reconocible angustia agrieta la consciencia, trae una pregunta para la que no tengo respuesta. El...

In Memorian

“VETUSTEANDO”, es un escrito de Chuso (exjugador del Real Oviedo y vecino de toda la vida en Ciudad Naranco).  Lo leyó su hija Jimena al final del emotivo funeral de su padre en la parroquia de...

Azar

Creció entre acá y allá en una caravana a las afueras de cualquier ciudad. Nómada con los suyos. Recuerda las noches en las que el tiempo se le iba por la cola de la Osa Mayor hasta encontrar...

Y dale a enviar ya …

Naufragio ¡Y dale a enviar ya!  Gritó el capitán desde el cuadro de mandos. Sobre la cubierta el patrón se desgañitaba ¡Arriad el foque! ¡Cuidado, el bauprés! ¡Orzad a estribor! La tormenta arreciaba y cuando un definitivo golpe de mar volcó al velero, alguien  pedía...

Para qué demonios sirve saber que se llaman coleópteros …

La Metamorfosis Para qué demonios sirve saber que se llaman coleópteros, ¡carcoma! ¡carcoma! Los malditos bichos estaban acabando con la casa en la que había invertido todos sus ahorros, con la que pensaba dar el cambio definitivo a su vida y que, por su culpa, se le...

Mañana podrá comprarle sus malditos cuadernos …

Nota de mi diario Mañana podrá comprarle sus malditos cuadernos, mi ex.   Pero no se cuantos puede necesitar. Anoche bebí demasiado.Tener un adolescente en casa, si que es una droga dura. ¿Para que puede quererlos? No me trago que se los haya pedido la de lengua. Él...

Con una piruleta como único consuelo …

El único consuelo Con una piruleta como único consuelo, la bicicleta destrozada a su lado, sentado al borde de la carretera, suspirando, dolorido y feliz, una sonrisa malévola fue dibujándose en su cara. No podía quejarse, lo había dado todo, su trabajo estaba...

De alli nadie volvía …

El gato de Schrödinger De allí nadie volvía igual, después de haber estado en aquella cena. El anfitrión les había dispuesto en bandeja de plata, una lubina salvaje de dos kilos sabre  finas rodajas de patata y cebolla que acunaban su reluciente ojo. Estaban muy...

33 palabras

      Caído del barco, entre las olas, y como buen marinero sin saber nadar. Se agarraría a un clavo ardiendo. En el fondo duermen los huesos de su mano, aferrados a una pequeña cruz oxidada.     © Texto y foto de Arturo...