Relatos

Farenheit 451

Tras la negrura y la herrumbre de esta ciudad, la luz se pudre al otro lado del horizonte, inalcanzable. Las calles son un cementerio de biografías que a nadie interesan, de vidas que fueron. Las...

Una de ellas era de cristal y nieve

José caminaba por una acera poco iluminada, de regreso a casa. Sus pasos le hacían compañía y  sus zapatos reconocían, una a una, las baldosas. Su portal, la pareció mas sombrío que otras veces. El...

Su final ya estaba escrito

Fábula Sostengo una pelota sobre mi hocico y la hago girar. Me alzo sobre mis aletas traseras o me balanceo sobre las delanteras, mientras  la luz del foco desde lo alto abrasa mis ojos. Ellos están...

Rememorando Fahrenheit 451

Detrás de las tinieblas, el acero y las sombras de mi ciudad anhelan una luz que no termina de cruzar su horizonte. Las calles retienen pasos de vidas que fueron y las ventanas cerradas por el...

Canzonetta

 En "Una leve exageración" Adam Zagajewski (1945-2021) ha dejado escrito una suerte de dietario en el que el poeta comparte con el lector episodios de su historia personal, entrelazados con...

Y dale a enviar ya …

Naufragio ¡Y dale a enviar ya!  Gritó el capitán desde el cuadro de mandos. Sobre la cubierta el patrón se desgañitaba ¡Arriad el foque! ¡Cuidado, el bauprés! ¡Orzad a estribor! La tormenta...

Mañana podrá comprarle sus malditos cuadernos …

Nota de mi diario Mañana mi ex, podrá comprarle sus malditos cuadernos.   Pero no se cuantos puede necesitar. Anoche bebí demasiado.Tener un adolescente en casa, si que es una droga dura. ¿Para que...

Con una piruleta como único consuelo …

El único consuelo Con una piruleta como único consuelo, la bicicleta destrozada a su lado, sentado al borde de la carretera, suspiraba, dolorido pero feliz. Una sonrisa maliciosa comenzó a...

De alli nadie volvía …

El gato de Schrödinger De allí nadie volvía igual, después de haber estado en aquella cena. El anfitrión les había dispuesto en bandeja de plata, una lubina salvaje de dos kilos sabre  finas rodajas...

Umbral

Crúzalo, eres el huésped Si pisas tu propia huella,  pasa con el paso leve,  sé cómplice del musgo.  

Cantar del Avellanu

 Cuando vuelvo al Avellanu, trai´l monte olor a madre, nel ríu canta´l llantu perdiéndose pol valle.   El pañuelu que me disti, entá guarda tos sospiros, arrodíllense na ermita los años que nenos fuimos.   Ay, Virgen del Avellanu norte de los que van y...

Turdus mérula

  Esta primavera, te veo desde muy temprano volteando las hojas. Sin manos te apuras pequeño mirlo hambriento, buscando solo eso un gusano. Soy yo, volteador de hojas tras la ventana ojeando el diccionario en busca de la palabra exacta.

Arruga del pijama

Una caricia, el pulso quieto asoma en la almohada. En la mirada de la vela apagada, la cera huele a jabón de tocador. La huella del vaso empaña el cristal, arrodilla su resaca la mañana. La sed de la vigilia guarda el secreto del primer cigarrillo. Gesto sin...

Coda

Viajé alojado en estos poemas. Ahora soy quien parte y tú, el huésped del azar. El secreto ya no es mío.   Escucha si buscas una verdad que te salve. Yo solo aligero el paso buscando mis llaves.

Spiegel im Spiegel (Arvo Part)

El pan de la mañana huele a bostezo.  La cuerda frotada del violín  desconociendo las aristas,  me nombra. Las campanillas hielan el sonido.  Escarcha.  Sin sol.  La sangre suena oscura en nuestras venas.  Tañen. En la cocina el café se enfría,  Tu calma es un...