Relatos

Siete crónicas siete

I. Lo que vuelve Un plátano sobre la mesa, el vaso de agua y el silencio de una casa sin horarios me dan la bienvenida. A mis setenta y seis años, la urgencia ya no la dicta el despertador, sino...

Farenheit 451

Tras la negrura y la herrumbre de esta ciudad, la luz se pudre al otro lado del horizonte, inalcanzable. Las calles son un cementerio de biografías que a nadie interesan, de vidas que fueron. Las...

Una de ellas era de cristal y nieve

José caminaba por una acera poco iluminada, de regreso a casa. Sus pasos le hacían compañía y  sus zapatos reconocían, una a una, las baldosas. Su portal, la pareció mas sombrío que otras veces. El...

Su final ya estaba escrito

Fábula Sostengo una pelota sobre mi hocico y la hago girar. Me alzo sobre mis aletas traseras o me balanceo sobre las delanteras, mientras  la luz del foco desde lo alto abrasa mis ojos. Ellos están...

Rememorando Fahrenheit 451

Detrás de las tinieblas, el acero y las sombras de mi ciudad anhelan una luz que no termina de cruzar su horizonte. Las calles retienen pasos de vidas que fueron y las ventanas cerradas por el...

Canzonetta

 En "Una leve exageración" Adam Zagajewski (1945-2021) ha dejado escrito una suerte de dietario en el que el poeta comparte con el lector episodios de su historia personal, entrelazados con...

Y dale a enviar ya …

Naufragio ¡Y dale a enviar ya!  Gritó el capitán desde el cuadro de mandos. Sobre la cubierta el patrón se desgañitaba ¡Arriad el foque! ¡Cuidado, el bauprés! ¡Orzad a estribor! La tormenta...

Mañana podrá comprarle sus malditos cuadernos …

Nota de mi diario Mañana mi ex, podrá comprarle sus malditos cuadernos.   Pero no se cuantos puede necesitar. Anoche bebí demasiado.Tener un adolescente en casa, si que es una droga dura. ¿Para que...

Con una piruleta como único consuelo …

El único consuelo Con una piruleta como único consuelo, la bicicleta destrozada a su lado, sentado al borde de la carretera, suspiraba, dolorido pero feliz. Una sonrisa maliciosa comenzó a...

El primer borrón

Escribir un poema es todavía este rastro espeso, oficio de dedos manchados e incertidumbre. Hay una dignidad casi animal en el trazo negro que no engaña. El gel tiembla en la libreta antes de ser geometría en la pantalla. No es solo tinta. Es el peso de un domingo por...

El sagrado vicio

Existe un lugar fuera de los mapas, un rincón de la memoria donde el tiempo se detiene. Alivio o condena saber que para volver debemos esperar, en el destierro, un país secreto que solo vive al cerrar los ojos. Al despertar en esta luz madura de la tarde, cuando el...

Setenta y seis años más un día

Va a ser ese día frío y chubascoso como el de César Vallejo en París. Ese día en que los taxistas  no den el cambio en monedas y que nuestro crédito  sea de plástico. Ese día en que los charcos no reflejen juegos de niños sino a las abuelas volando buscando los...

Siete crónicas siete

I. Lo que vuelve Un plátano sobre la mesa, el vaso de agua y el silencio de una casa sin horarios me dan la bienvenida. A mis setenta y seis años, la urgencia ya no la dicta el despertador, sino el ritmo en la piscina donde el envejecimiento se ejercita flotando....

On rompen les onades

I. Plany El nen que vaig ser era ploraner, buscava llàgrimes per gastar la por, per aclarir la llum de la mirada i retornar a l ́aigua la sal que li sobrava. II. Mur Anys d´arena entre els llavis, paraules com pedres llançades a un pou sec. Idioma de cop de portes,...

Donde rompen las olas

I. Llanto El niño que fui era llorón, buscaba lágrimas para gastar el miedo, para aclarar la luz de la mirada y devolver al agua la sal que le sobraba. II. Muro Años de arena entre los labios, palabras como piedras lanzadas a un pozo seco. Idioma de portazos...