
© 2015 Texto y fotografía, Arturo García Fernández
Claro de reloj
Me senté en un claro del tiempo. Era un remanso de silencio, de un blanco silencio, anillo formidable de muelles desiertos, donde los luceros chocaban con los doce flotantes números negros. Ignoré que el gruñón Caronte aguardaba en uno de ellos. Cuando la...

Una hermosa evolución visual desde renglón de futuros
En el camino estamos …
Gracias Juan.
Admiro a los q ascienden ocho miles pq no son distintos (me aburren las manadas)… Ellos, los q vuelan alto, son los únicos q pueden relatar historias sorprendentes… Como las tuyas. Bravo
Admiro a los q ascienden ocho miles pq no son distintos (me aburren las manadas)… Ellos, los q vuelan alto, son los únicos q pueden relatar historias sorprendentes… Como las tuyas. Bravo