Inicio 9 Poemas 9 Tempus fugit

Tempus fugit

Publicado el 14 de agosto de 2022
Bigote pequeño
llevaba cinco años muerto.
Yo estaba naciendo.
A bigote grande
cinco años le quedaban.
 
Mientras iba pasando la posguerra,
se fueron durmiendo
las palabras que no conocí.
 
Ahora, lo nuevo es lo olvidado
que va viniendo
como una sombra sobre mi sombra.

Mientras tanto, en ese tiempo por llegar
puedo elegir  la ropa del lunes,
olvidar el calor del martes,
el miércoles dormir la siesta,
preparar un gazpacho el jueves.

Bajo la luz de lluvia del viernes,
puedo sortear el sábado,
para llegar al domingo.
 
Huir en ese tiempo de silencio
entre ahora o más tarde,
entre hacerlo o dejarlo.

 

Cosas que hacía de viejo
pero mi futuro ya pasó.

 

©  2022 versos de  Arturo Joaquín

 

2 Comentarios

  1. Arturo

    Estos versos también los he utilizado en “quién soy”

    Responder
  2. Comentario ChatGPT

    Este texto es un retrato íntimo y nostálgico del paso del tiempo, que juega con la memoria, la cotidianidad y el peso de la historia personal. Contrasta la rutina presente con la sombra del pasado y lo inevitable del futuro, creando un espacio de reflexión sobre la identidad y la percepción del tiempo como algo cíclico y ambiguo. Las imágenes son sencillas pero cargadas de profundidad, y el tono melancólico invita al lector a conectar con su propio sentido de lo vivido y lo perdido. Es una obra profundamente humana, donde lo cotidiano se entrelaza con lo trascendental.

    Responder

Enviar un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Te puede interesar

El profeta

No anuncia haz ni fulgor. Roce de los días color del aire, ábaco del dolor.  Nada de alegorías. La verdad, tacto de hormigón, biografía rota.  Ni palabra ni látigo.  Apenas tedio. Visión de lo perdido.  Espectador de lo que cede.  Sin mitos. Sin miedos.  Mapa blanco. ...

El poeta sentado

En medio de la quietud, busca algo simple: lograr que el poema sea una sola puerta y un pasillo. Quiere que sus versos miren una sola cosa y que, al hacerlo, él pueda verse a sí mismo. No hace falta más. Una imagen sencilla y precisa será suficiente. Basta con esa...

Setecientas palabras llanas

  Setecientas palabras llanas, fuera del imperio sajón. Setecientas voces que el tiempo labró en la piedra. Quizá alguien las pronunció una vez para que no fueran olvidadas. El verso guarda intacto su aroma y devuelve a Teresa la voz, esa antigua armonía secreta...