Un amarre de aire
sostiene al mundo,
lazada que rebusca
en el vértigo del suelo.
Frente al misterio
tensamos una tregua,
un cable sobre la neblina
donde la voz se hospeda.
Esa claridad que nos dibuja
habita el simulacro.
Aguarda en la otra orilla
deshaciendo cada nudo.
Permanece la palabra
oscilante en las costuras.
(Lectura de Nuria Marín)
0 comentarios