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El poeta sentado

Publicado el 16 de agosto de 2026

En medio de la quietud, busca algo simple: lograr que el poema sea una sola puerta y un pasillo.

Quiere que sus versos miren una sola cosa y que, al hacerlo, él pueda verse a sí mismo.

No hace falta más. Una imagen sencilla y precisa será suficiente.

Basta con esa única luz para atravesar todo lo demás: el hielo, la niebla, la sangre y el silencio.

Para sostener la herida, la sombra, la orilla, el fuego y la ceniza.

Para nombrar la memoria y soportar la ausencia.

Ha estado sentado demasiado tiempo; es hora de cruzar esa puerta

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