Inicio 9 Relatos 9 Fabián

Fabián

Publicado el 20 de abril de 2013

Ya en el borde de la acera a Fabián le dio por pensar que no llegaría al otro lado. Acaba de ponerse el semáforo de peatones en verde y de comenzar la cuenta.

Se mantenía alejado de los demás. Presentía algo.
Veinte, diecinueve…
Sobre la pintura blanca huellas de frenazos. Al fondo un escaparate reflejaba el azul del mar en una ciudad que desconocía la playa. 
Las hileras de coches se compactaban. Wapsapeo: “Necesité toda una vida para llegar aquí”. 

 

Esperó a que pasaran los que tenía delante. Tras aquél rebaño sin sombra, unos escalones blancos. Ascendió con decisión. 

Él era el último y con sorpresa se encontró su sombra.

… Tres, dos, uno.
La sirena de los bomberos rompió la mañana. Abrió las hileras de coches, y se encontró con un paralizado Fabián que no escuchó el reclamo de su wapsap: 
 “Cariño. ¿A que hora paso a recogerte?”

 

© 2013  Texto y fotografía, Arturo Joaquín

8 Comentarios

  1. Leandro

    Inquietante lección de disciplina urbana. Atentos al semáforo.

    Responder
  2. Francisco F. Micol

    Este relato contiene un aroma novedoso al más puro estilo de Julio Cortázar. El presente se torna en un misterio que señala hacia el ayer y también hacia el mañana.

    Responder
  3. Unknown

    seria lindo que lo siguieras…

    Responder
  4. Arturo García

    “Fabian” tiene 607 entradas, anteriores al 8 de diciembre del 2022

    Responder

Enviar un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Te puede interesar

Y dale a enviar ya …

Naufragio ¡Y dale a enviar ya!  Gritó el capitán desde el cuadro de mandos. Sobre la cubierta el patrón se desgañitaba ¡Arriad el foque! ¡Cuidado, el bauprés! ¡Orzad a estribor! La tormenta arreciaba y cuando un definitivo golpe de mar volcó al velero, alguien  pedía...

Para qué demonios sirve saber que se llaman coleópteros …

La Metamorfosis Para qué demonios sirve saber que se llaman coleópteros, ¡carcoma! ¡carcoma! Los malditos bichos estaban acabando con la casa en la que había invertido todos sus ahorros, con la que pensaba dar el cambio definitivo a su vida y que, por su culpa, se le...

Mañana podrá comprarle sus malditos cuadernos …

Nota de mi diario Mañana podrá comprarle sus malditos cuadernos, mi ex.  Pero no se cuantos puede necesitar. Anoche bebí demasiado.Tener un adolescente en casa, si que es una droga dura. ¿Para que puede quererlos? No me trago que se los haya pedido la de lengua. Él...