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La tierra por sudario

Publicado el 6 de marzo de 2025

 

 

La tierra por sudario (v.2)

 

Vinieron a por nosotros cuando la noche callaba

y el llanto de la vigilia rompió el canto de los gallos.

 

Raíces olvidadas

en la tierra por sudario.

Nuestros hijos aprendieron del silencio, 

arrodillados escupiendo a las estrellas.

La escarcha agrieta sus labios.

 

Nuestros nietos desentierran memorias

sus dedos leen los nombres dormidos

sus dedos acarician nuestros cráneos,

descubren un reloj parado y el sonajero

que ella ocultó en el cuenco de su mano.

 

La noche no calla, la agrietan los gallos, 

se alzan nuestras voces, nosotros, los vencidos.

 

 

 

La tierra por sudario (v.1)

… nosotros, los vencidos,

los que no hablamos

porque no tenemos palabras,

nosotros, los vencidos,

los que no llevamos la luz en los ojos

ni la esperanza en el alma,

nosotros los vencidos …

(Ángela Figuera Aymerich) 

 

Aquel día vinieron a por nosotros cuando la noche callaba

la vigilia de alaridos calló a los gallos con su llanto.

 

Hundidos en la tierra ahondamos el silencio, 

las azadas, el esfuerzo fueron siempre nuestro pan. 

No dimos un paso atrás no bajamos la vista

maniatados nos miramos, fue nuestro último abrazo.

 

Seguimos aquí con la tierra por sudario

cuerpos quietos como raíces ya olvidadas 

silenciados bajo el vuelo de las perdices.

 

Las primaveras siguieron su marcha sin nosotros

nuestros hijos aprendieron a callar, 

blasfemando arrodillados escupiendo a los luceros 

la escarcha agrieta sus labios.

 

Florece un ramo oculto entre la hierba pisoteada

su aroma ciego enredado a secretas voces

se ensancha más allá de las penas personales.

 

Hoy nuestros nietos desentierran memorias

con sus manos tiernas y minerales

sus dedos rozan los nombres dormidos

acarician nuestros cráneos horadados

descubren un reloj parado y el sonajero

que ella ocultó en el cuenco de su mano.

 

Lo que callaba la tierra comienza a latir

al tocar lo perdido despiertan el canto de las cigarras

la noche no calla la agrietan los gallos 

se escuchan nuestras voces ya libres sin miedo.

 

 

© Versos de Arturo Joaquín

 

 

3 Comentarios

  1. Arturo García

    (V.1) En la primera versión, las secuencias basculan demasiado hacia la prosa porque los verbos fluctúan constantemente entre el pasado y el presente. Y este juego no crea “un tiempo vertical” porque hay unos marcadores de “tiempo horizontal” demasiado fuertes.
    Por tanto, para introducir una narratividad, hay que ser realmente cuidadoso con el uso de las indicaciones temporales.

    Responder
  2. Arturo García

    (V.2) En la segunda versión, he intentado situar al lector en una contemplación directa de lo que sucede en cada momento. Acercándome más a la poesía que a la narración.
    También me he centrado más en un único objetivo, enriqueciendo con metáforas la intensificación del mensaje.

    Responder
  3. Milio

    Admiro la tu capacidá de trabayu, la concentración y la fuerza qu’imprimes a les imáxenes, sabes plasmar los sentimientos, que ye , según el mi parecer, lo de más valir de un poema ¡Y das dos pol mismu preciu!

    Responder

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