Inicio 9 Poemas 9 Tankas enhebrando el ayer

Tankas enhebrando el ayer

Publicado el 19 de agosto de 2025

Te vistes de pena

y vistes al mundo. 

Cosiste mi ayer

con hilos de  nubes.

y ahora tejes los mios.

 

Lo que fui

es una sombra que acecha, 

y a veces me clava. 

su aguijón de nostalgia

aunque intente esconderme.

 

El sol se apaga 

y la noche riega 

las palmas y los olivos. 

La higuera no olvida el tiempo

no calla su latido.

 

Hilos del ayer 

tejan mis días de plata

mis lunas. 

Que me lleven al rio 

donde el doler se refleje en el agua..

 

 

“Blue Mind” Tess Liautaud

© Versos de Arturo Joaquin

1 Comentario

  1. Arturo Joaquín

    Este poema no forma parte de ningún ejercicio del “Laboratorio de Poesía” de la Escuela de Escritores de la SER. Es simplemente una licencia poética de verano, aprovechando un borrador con versos sueltos que tenía dedicados a la aguja, como imagen de lo que “confecciona vestidos mientras permanece desnuda”.
    He intentado que cada estrofa se aproxime a un tanka, y eso le da un aire de orden y repetición, como si cada una fuera una cuenta de un collar. Aunque cada parte habla de algo diferente, el hecho de que todas sigan la misma forma hace que el poema se sienta como un todo, y que la arquitectura de las imágenes se sostenga.

    Responder

Enviar un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Te puede interesar

El primer borrón

Escribir un poema es todavía este rastro espeso, oficio de dedos manchados e incertidumbre. Hay una dignidad casi animal en el trazo negro que no engaña. El gel tiembla en la libreta antes de ser geometría en la pantalla. No es solo tinta. Es el peso de un domingo por...

El sagrado vicio

Existe un lugar fuera de los mapas, un rincón de la memoria donde el tiempo se detiene. Alivio o condena saber que para volver debemos esperar, en el destierro, un país secreto que solo vive al cerrar los ojos. Al despertar en esta luz madura de la tarde, cuando el...

Setenta y seis años más un día

Va a ser ese día frío y chubascoso como el de César Vallejo en París. Ese día en que los taxistas  no den el cambio en monedas y que nuestro crédito  sea de plástico. Ese día en que los charcos no reflejen juegos de niños sino a las abuelas volando buscando los...