y nadie se saluda.
© 2020 Texto de Arturo García Fernández
No anuncia haz ni fulgor. Roce de los días color del aire, ábaco del dolor. Nada de alegorías. La verdad, tacto de hormigón, biografía rota. Ni palabra ni látigo. Apenas tedio. Visión de lo perdido. Espectador de lo que cede. Sin mitos. Sin miedos. Mapa blanco. ...
En medio de la quietud, busca algo simple: lograr que el poema sea una sola puerta y un pasillo. Quiere que sus versos miren una sola cosa y que, al hacerlo, él pueda verse a sí mismo. No hace falta más. Una imagen sencilla y precisa será suficiente. Basta con esa...
Setecientas palabras llanas, fuera del imperio sajón. Setecientas voces que el tiempo labró en la piedra. Quizá alguien las pronunció una vez para que no fueran olvidadas. El verso guarda intacto su aroma y devuelve a Teresa la voz, esa antigua armonía secreta...
El poeta es ladrón de fuego, dijo Rimbaud. Yo añado que para robar fuego hay que quemarse… y eso duele. De tanto robarlo, me he convertido en humo y ceniza… Te advierto de lo que tú mismo advertiste en Hojarasca, debajo no hay nada, mejor expresado: está la Nada… La semántica es hojarasca, por eso hace años que no juego con ella. Como sabes me desenvuelvo más cómodamente en la asemántismo del lenguaje musical…
Todo esto para decirte que creces en ese mundo inasible que tan bien reflejan los haikus, vamos, que lo estás haciendo muy bien… Pero cuidado: el fuego lo carga el diablo. Abrazo