y nadie se saluda.
© 2020 Texto de Arturo García Fernández
Tras la negrura y la herrumbre de esta ciudad, la luz se pudre al otro lado del horizonte, inalcanzable. Las calles son un cementerio de biografías que a nadie interesan, de vidas que fueron. Las ventanas han echado el cierre. No esperan el azar de una revuelta, solo...
Carta a un Cronopio de Sangre Leopoldo, Leopoldo María, joven y eterno difunto: Me llega, al fin, tu silencio definitivo, el que ya no es pose ni teatro, el que no necesita cocacolas ni barrotes para ser real. Acá, donde la muerte es solo otra forma de perder las...
Huyo de la piel que se deshace mi cuerpo es un festín de llagas una verdad sin sepulcro. La herrumbre de la armadura como el viejo desecho de Dios. Una lápida sin fecha que no conoce la mosca voladora sobre el inútil glande de Ezra Pound. Soy la rata...
El poeta es ladrón de fuego, dijo Rimbaud. Yo añado que para robar fuego hay que quemarse… y eso duele. De tanto robarlo, me he convertido en humo y ceniza… Te advierto de lo que tú mismo advertiste en Hojarasca, debajo no hay nada, mejor expresado: está la Nada… La semántica es hojarasca, por eso hace años que no juego con ella. Como sabes me desenvuelvo más cómodamente en la asemántismo del lenguaje musical…
Todo esto para decirte que creces en ese mundo inasible que tan bien reflejan los haikus, vamos, que lo estás haciendo muy bien… Pero cuidado: el fuego lo carga el diablo. Abrazo