Cede la raíz
se abre
al cóncavo vértigo.
La sed
blanquea
la mudez de humus,
calla el tambor
cruje la flauta. Regresa
su madera al bosque.
Última nota.
(Lectura de Nuria Marín)
Cede la raíz
se abre
al cóncavo vértigo.
La sed
blanquea
la mudez de humus,
calla el tambor
cruje la flauta. Regresa
su madera al bosque.
Última nota.
(Lectura de Nuria Marín)
La edad de ser poeta. Aquel cuaderno de bordes gastados, sucio de tinta y tacto, ajeno a la gran metáfora, pretende un nombre habitando un solo sitio. Su quietud hoy por hoy, es buena noticia. El verso verdadero hallará su puerto, lejos del tañido...
Soy cajera. No virgen. No santa. No muda. Cajera del supermercado donde los sueños caducan a las 23:59 y los deseos tienen código de barras. Me gustaba hablar hablaba por los codos. La jefa me ordenó: ¡Solo repite las promociones! Me volví...
Fatum: Sabes que no existe el azar. Tu incertidumbre solo es ignorancia. Con los naipes marcados juegas una partida en la que tú no has puesto la baraja. Sin embargo, haces bien buscando las razones que niegan la verdad. Después de todo, en no verse los hilos...
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