La pena te ha puesto la ropa. La hilaza
del pasado va cosiendo mi día y lo que fui,
acechante, clava su aguijón
aunque me esconda.
Un cielo desvanecido riega la noche
del olivo y la palma.
La higuera
no calla su latido.
(Lectura de Nuria Marín)
La pena te ha puesto la ropa. La hilaza
del pasado va cosiendo mi día y lo que fui,
acechante, clava su aguijón
aunque me esconda.
Un cielo desvanecido riega la noche
del olivo y la palma.
La higuera
no calla su latido.
(Lectura de Nuria Marín)
La edad de ser poeta. Aquel cuaderno de bordes gastados, sucio de tinta y tacto, ajeno a la gran metáfora, pretende un nombre habitando un solo sitio. Su quietud hoy por hoy, es buena noticia. El verso verdadero hallará su puerto, lejos del tañido...
Soy cajera. No virgen. No santa. No muda. Cajera del supermercado donde los sueños caducan a las 23:59 y los deseos tienen código de barras. Me gustaba hablar hablaba por los codos. La jefa me ordenó: ¡Solo repite las promociones! Me volví...
Fatum: Sabes que no existe el azar. Tu incertidumbre solo es ignorancia. Con los naipes marcados juegas una partida en la que tú no has puesto la baraja. Sin embargo, haces bien buscando las razones que niegan la verdad. Después de todo, en no verse los hilos...
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