No anuncia haz ni fulgor. Roce de los días color del aire, ábaco del dolor. Nada de alegorías. La verdad, tacto de hormigón, biografía rota. Ni palabra ni látigo. Apenas tedio. Visión de lo perdido. Espectador de lo que cede. Sin mitos. Sin miedos. Mapa blanco. (Lectura de Luis Enrique García-Riestra)
El primer borrón
Escribir un poema es todavía este rastro espeso, oficio de dedos manchados e incertidumbre. Hay una dignidad casi animal en el trazo negro que no engaña. El gel tiembla en la libreta antes de ser geometría en la pantalla. No es solo tinta. Es el peso de un domingo por...
0 comentarios