“Los insectos se besaban con sus flores,
se daban el polen”
(Marosa di Giorgio)
I
Labios de polen
besan tu boca
muda y melosa
mínima ánfora
temblor sagrado
tacto
sin surco
sombra
ni ser.
El latido de las ranas
escurre
esperma lunar
sobre tu cuello esmaltado.
Custodia sus efluvios
de carne silente
la miel
lacrada
de tu matriz.
Furia de polen
cópula callada.
Hermafrodita del sol
sin sangre,
sin ti
por ti
nace la frutilla sacra
de las ranas monjas.
II
Te contemplo:
ánfora muda
sobre la mesa
de hojas redondas.
No vuelan
las ranas
vuelan
los caballitos del diablo
sobre tu esmalte agrietado.
Tu cuello
no escucha la luz
solo tu sombra
en semilla de sol
se abre.
Leyendo “Los papeles salvajes” de Marosa di Giorgio, (1932 Salto – 2004 Montevideo), sentí que me adentraba en algo similar al Jardín de las Delicias y la cita que encabeza el poema me sugirió la imagen de la polinización de los nenúfares. Biología:
“Los nenúfares son plantas acuáticas, que disponen sus flores hermafroditas sobre, la superficie del agua, facilitando así que abejas, moscas o escarabajos, buscadores infatigables de néctar, puedan visitarlas y transferir el polen de una flor a otra.
El polen es recibido en el estigma y conducido por el estilo hasta llegar al ovario, donde se encuentran los óvulos, que son fecundados. Estos órganos están integrados en una pequeña ánfora (pistilo), de unos tres centímetros de longitud y dos de ancho, aproximadamente”.
Como sus flores son fotosensibles, pueden cerrarse temporalmente para atrapar a los insectos. Así los cargan de polen antes de liberarlos, asegurando la fecundación. Habrá semillas del sol cuando las abra, y con esa imagen cierro el poema.
Ojalá estos versos despierten sensaciones. Le di al poema una estructura libre, en dos columnas y con ritmo irregular, para permitir una lectura pausada o quizá la dificulte innecesariamente ¡Gajes de este laboratorio!
En cualquier caso, intento que las imágenes tengan su propio espacio, y que el silencio entre versos también adquiera protagonismo. Busco que las metáforas puedan sentirse.
El yo poético nace de una mirada curiosa sobre un estanque, una mirada que no busca comprender, que intuye algo misterioso y quiere evocarlo con economía de palabras.
Dentro del tono general del poema, no he querido evitar las terminaciones en -ado separadas por varias líneas, lo que suaviza la sensación de repetición. Con ello, y a mi entender, el poema gana fuerza orgánica gracias a la resonancia entre ellas / temblor sagrado /sobre tu cuello esmaltado /tu esmalte agrietado.
También con la repetición del “tu” intento construir un espacio íntimo y crear una continuidad entre / tu esmalte agrietado / sobre tu cuello esmaltado / tu cuello no escucha / solo tu sombra.
Espero haberlo logrado más o menos.
PD: Además de “Los papeles salvajes” (5ª edición), me inspiraron la conferencia de Fernanda García Lao, “Marosa di Giorgio paraíso y subversión” (2019 Youtube), su libro “Teoría del tacto” (Editorial Candaya Madrid 2023) y por supuesto, el material de apoyo de Laura García de Lucas coordinadora del Laboratorio de Poesía en la Escuela de Escritores de la SER, que me permitió descubrir a una poeta que no conocía.