Fuera del jardín
el espejo mentía.
Soy hambre, fango que asciende.
La bruja no me ofreció su manzana;
la encontré caída, la mordí.
En el fondo
soy la mancha,
nieve fundida en el espejo.
(Leído por Paloma Saínz)
Fuera del jardín
el espejo mentía.
Soy hambre, fango que asciende.
La bruja no me ofreció su manzana;
la encontré caída, la mordí.
En el fondo
soy la mancha,
nieve fundida en el espejo.
(Leído por Paloma Saínz)
Setecientas palabras llanas, fuera del imperio sajón. Setecientas voces que el tiempo labró en la piedra. Quizá alguien las pronunció una vez para que no fueran olvidadas. El verso guarda intacto su aroma y devuelve a Teresa la voz, esa antigua armonía secreta...
Fumaba, y las conversaciones se volvían brasas dormidas, en aquel cenicero. En mí. No fumo, ha vuelto el invierno y al caer la tarde mi tos conversa con aquella silla vacía. (Recrea los versos Manuel Fanjul)
La edad de ser poeta. Aquel cuaderno de bordes gastados, sucio de tinta y tacto, ajeno a la gran metáfora, pretende un nombre habitando un solo sitio. Su quietud hoy por hoy, es buena noticia. El verso verdadero hallará su puerto, lejos del tañido...
0 comentarios