en medio de aquella tormenta.
En la llanura
habito mi propio laberinto
sin muros y sin sombras.
en medio de aquella tormenta.
En la llanura
habito mi propio laberinto
sin muros y sin sombras.
Tras la negrura y la herrumbre de esta ciudad, la luz se pudre al otro lado del horizonte, inalcanzable. Las calles son un cementerio de biografías que a nadie interesan, de vidas que fueron. Las ventanas han echado el cierre. No esperan el azar de una revuelta, solo...
Carta a un Cronopio de Sangre Leopoldo, Leopoldo María, joven y eterno difunto: Me llega, al fin, tu silencio definitivo, el que ya no es pose ni teatro, el que no necesita cocacolas ni barrotes para ser real. Acá, donde la muerte es solo otra forma de perder las...
Huyo de la piel que se deshace mi cuerpo es un festín de llagas una verdad sin sepulcro. La herrumbre de la armadura como el viejo desecho de Dios. Una lápida sin fecha que no conoce la mosca voladora sobre el inútil glande de Ezra Pound. Soy la rata...
Sorpresas te da la vida, sí señor.
Desconocía tu talento con las letras. Pas mal! ;·)
(Como operador de cámara, quizás necesites mejorar…)
Sigue así. Recuerdos a la familia y un fuerte abrazo!
Todo es muy sugerente, yo sigo arrastrándolos… y también muero con cada amigo que se va… Que difícil encontrar salida al propio laberinto…, aunque hay una temible dama que resuelve todos los enigmas…