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Lo erótico y lo sorprendente

Publicado el 11 de junio de 2025

Azar y necesidad  

Mis vacaciones vagan 
por la música que mueve mis pies.
El teléfono tienta, toca peces,
sonríe la suerte con su saña.
Este lunes lame a los diablos.

El algodón acuna a los peces,
las estrellas acolchan su silencio. 
La comida nada en la nada del mar,
sueña con su casa frigorífico.
Truenan diablos, revientan melones.
Azote y néctar 

Mis vacuidades vagan por el
muslo que mueve mis pies.
El telemando tienta, toca peces,
sonríe el sufragio con su saña.
Este lupus lame a los diablos.

La alharaca acuna a los peces,
las estribaciones acolchan su silencio.
El comisario nada en la nada del mar,
sueña con su casa fronda.
Truenan diablos, revientan membretes. 



Lengua inversa

Drapea la seda airea 
una caricia de pulso animal 
asomada a la madriguera 
alas doradas 
columnas de hormigas 
muslos álamos olmos 
incienso íntimo temblor.

La huella del camello unge el oasis 
donde arrodilla su noche 
la sed en la arena  
la saliva sabe el secreto 
en el ojo de la aguja. 

Ese tacto sin patria sin cicatriz 
boca que asedia sin violencia 
mira por el ojo 
del perro andaluz 
anhela secretos sabores 
febril perfil 
del gran masturbador.

Mi lengua guadaña de nieve 
filo que no sangra 
abre la ternura del temor 
copulan ángeles que no rezan 
como suicidas que eligen vivir 
en el borde de otro cuerpo.

No es seda ni pulsos ni muslos 
ni huella ni camello ni ángeles 
es tu piel temblando de invierno.





© Versos de Arturo Joaquín

1 Comentario

  1. Justificación poética

    En este ejercicio, correspondiente al Tema 10 del “Laboratorio de poesía”, lo erótico y lo sorprendente, se propuso escribir un poema, donde las asociaciones metafóricas resultaran especialmente sorprendentes. Para ello, se recomendaba emplear la técnica (Oulipo +7) en algunos sustantivos, o bien la técnica del diccionario inverso, también desarrollada por este grupo. Oulipo, acrónimo del “Ouvroir de Littérature Potentielle” fundado en 1960, y al parecer aún activo, es conocido por haber desarrollado técnicas de creación literaria basadas en restricciones formales, apoyadas en la combinatoria algebraica.
    Partí de diez sustantivos seleccionados al azar entre quinientas diez palabras, sílabas o signos magnéticos del juego conocido como frigopoesía. Con cada uno de ellos escribí diez versos, organizados en dos estrofas. A continuación, utilicé el “Diccionario de uso del español” de María Moliner para aplicar la técnica (Oulipo+7), sustituyendo cada sustantivo por el que aparece en el séptimo lugar después de él dentro del diccionario. El resultado fueron una primer poema “Azar y necesidad”, y un segundo poema (+7) titulado “Azote y néctar”. Con el primer título quiero recordar la obra clave del biólogo Jacques Monod, publicada en 1970, y que ha influido en diversos discursos literarios, en particular del existencialismo.
    La obra de Monod ofrece una base científica para la literatura que explora el cuerpo, la identidad o el determinismo biológico. Asimismo, proporciona un sustrato fértil para una poesía que asuma la materia y el azar como origen y destino.
    El juego de sustituciones me alejó del sentido poético inicial, pero también me llevó por desvíos inesperados. No sé si el poema ganó o perdió, pero si fue otra forma de mirar el lenguaje para elaborar versos.
    En cuanto a la técnica empleada en “Lengua inversa”, ha sido para mi un descubrimiento trabajar con metáforas superpuestas y entrelazadas. He jugado con los encabalgamientos y las aliteraciones, barajando sus vehículos y fundamentos para, en el último verso, manifestar el tenor común a las metáforas: es tu piel temblando.
    El título enmarca el cuerpo del poema, especialmente en su propósito de forzar al lenguaje desde una mirada sensorial, simbólica, erótica y sorprendente.

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