Inicio 9 Poemas 9 Juegos con palabras

Juegos con palabras

Publicado el 25 de abril de 2025

Ni cuchillo, ni tijera, ni arancel

¡Corre, corre, que te pillo!

Cuchillo.

¡No bajes por la escalera!

Tijera.

Vas a lomo de un corcel…

Arancel.

¿Tuyo o mío? ¡No, de aquél!

No quiero ver tu jeta.

Tú lo juegas sin careta.

Ni cuchillo, ni tijera, ni arancel.

 

______________________________

Canción de Navidad

¿Quién me trae esa canción?

El turrón.

¿Quién no me deja ser Judas?

Las uvas.

Mientras tú vistes con armiño

al Niño,

a mi torpe desaliño

ningún remedio le alcanza,

pues me mata la esperanza:

el turrón, las uvas y el Niño

 

______________________________

Paradojas

Si la Gloria os vuelve Fuertes,

y su Infierno os fragiliza;

si la fragilidad os quiebra, 

como la soledad quebró su voz…

Solo entonces, 

su fuerza os debilitará,

y esa debilidad, 

será vuestra fuerza.

 ¡Amén!

______________________________

 

© Versos de Arturo Joaquín

 

1 Comentario

  1. Justificación poética

    Me he planteado una estructura de diez versos, distribuidos en tres pareados y una redondilla, con el esquema ( aa / bb / cc / cddc ). Los segundos versos de los pareados, con métrica tetrasílaba o trisílaba, componen el octosílabo final.
    Cervantes, como iniciador, les dio nombre, Ovillejos Cervantinos. Esta forma también fue utilizada en el teatro del Siglo de Oro; Zorrilla la empleó, y Unamuno la recreó en sus obras. Por tanto, se trata de una estructura con un recorrido histórico notable.
    He decidido emplearla en un contexto contemporáneo para explorar cómo funciona hoy como herramienta. Para ello, he dividido los veinte versos propuestos para este ejercicio (*), en dos poemas: “Cuchillo tijera arancel” y “Canción de Navidad” de diez versos cada uno.
    El poema titulado, “Cuchillo tijera arancel”, alude a tres elementos aparentemente dispares, pero que comparten una cualidad común: son cosas que pueden cortar, dividir o marcar fronteras. Con su ritmo, intento evocar un juego infantil, aunque cargado de un tono irónico, con el que busco dar a la inocencia del juego una dimensión inquietante.
    Con “Canción de Navidad” reflejo un tiempo de desilusión y la falta de verdadera alegría en unas Fiestas tan señaladas. Utilizo elementos tradicionales de la Navidad de manera crítica, cuestionando el sentido de la celebración.
    Por otra parte, después de haber descubierto la autobiografía y los diversos recursos literarios de Gloria Fuertes, me he venido arriba y esperando que su memoria me disculpe he compuesto una jaculatoria titulo “Paradojas”.
    PD.La consigna para la realización de este ejercicio ha sido “Escribir un poema de veinte versos dónde la ironía y el humor sean elementos clave. Intentar utilizar juegos de palabras o dobles sentidos”.

    Responder

Enviar un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Te puede interesar

El profeta

No anuncia haz ni fulgor. Roce de los días color del aire, ábaco del dolor.  Nada de alegorías. La verdad, tacto de hormigón, biografía rota.  Ni palabra ni látigo.  Apenas tedio. Visión de lo perdido.  Espectador de lo que cede.  Sin mitos. Sin miedos.  Mapa blanco. ...

El poeta sentado

En medio de la quietud, busca algo simple: lograr que el poema sea una sola puerta y un pasillo. Quiere que sus versos miren una sola cosa y que, al hacerlo, él pueda verse a sí mismo. No hace falta más. Una imagen sencilla y precisa será suficiente. Basta con esa...

Setecientas palabras llanas

  Setecientas palabras llanas, fuera del imperio sajón. Setecientas voces que el tiempo labró en la piedra. Quizá alguien las pronunció una vez para que no fueran olvidadas. El verso guarda intacto su aroma y devuelve a Teresa la voz, esa antigua armonía secreta...