Nudo de hambre.
Garganta de arcilla.
Voz, aguarrás
lengua muerta.
La zarza ardiendo
donde se tira la poda.
Astilla a la deriva.
Sin rastro.
Lo abierto,
el pozo seco
donde golpea la cadena.
(Leído por Luis Enrique García-Riestra)
Nudo de hambre.
Garganta de arcilla.
Voz, aguarrás
lengua muerta.
La zarza ardiendo
donde se tira la poda.
Astilla a la deriva.
Sin rastro.
Lo abierto,
el pozo seco
donde golpea la cadena.
(Leído por Luis Enrique García-Riestra)
El mar no tiene suelo para el baile, la marea borra mi llanto; no hay caricias para un náufrago. La sal quema lo que tiene que quemar. Redobla el pulso, el cuerpo rendido a la marea le roba el miedo a las olas. A título de inventario: ...
Cae la noche. Se ha apagado la música en las calles que nos han visto pasar. En los charcos, colillas humeantes, sudor de asfalto. Nubes familiares cruzan los tejados. Baja del Naranco la voz de siempre, como si aún...
En un pliegue gris, la vocación de la bruma borra el frente, donde el cielo se rompe en un naufragio amargo. La sal muerde la piedra, el oleaje entrega su osamenta. Gira el vórtice, una marejada de tinta que empuja la persistencia de la orilla, esa...
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