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Muy cerca y muy lejos

Publicado el 12 de agosto de 2025
Pasamos de recorrer el pasillo 

para descolgar un teléfono 

que nos reclamaba con su timbre insistente, 

a ir sentados silenciosos en un tren que avanza 

a doscientos kilómetros por hora, 

mientras observamos 

en alta definición los pelillos de una pelota 

durante un partido de tenis 

que transcurre al otro lado del mundo.



Y todo esto sucede 

mientras flotamos, casi sin notarlo, 

sobre un planeta

que gira a cuatrocientos sesenta y cinco metros por segundo 

sobre sí mismo, 

y viaja a treinta kilómetros por segundo 

alrededor del Sol.



Parece que algo ha cambiado.



Y sin embargo, 

nada de esto nos sorprende, 

mientras habitamos el tiempo 

de otra manera.



O tal vez, simplemente somos nosotros 

los que ya no somos los mismos.








© Versos de Arturo Joaquín

6 Comentarios

  1. Luciano Maldonado

    El mundo cambia y nosotros también. Casi sin darnos cuenta.
    Leí una vez un estudio médico que decía que cada ocho años (de media) somos otro cuerpo,
    porque las células, tanto de la dermis como de nuestro interior, se van poco a poco muriendo unas y naciendo otras.
    Es decir, fisiológicamente ya no somos exactamente los mismos. Y anímicamente o en espíritu…

    Responder
    • Arturo Joaquín

      Luciano, te agradezco que andes por aquí.

      Responder
  2. Milio Rodriguez

    Portugal, tan cerca, tan lejos.
    Era la inocencia.
    Ahora sabemos demasiado.
    Pronto llegará el pistolero para eliminarnos.

    Responder
    • Arturo Jaoquín

      A los de nuestra generación “menos mal que nos queda Portugal”

      Responder
  3. Luis Enrique García-Riestra

    ¿Habremos olvidado, quizás, lo que tendríamos que seguir sabiendo?
    ¿Se llamaría alienación?

    Responder
    • Arturo Joaquín

      Del Homo Sapiens hacia el Homo Virtualis

      Responder

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