Viéndote bajo el marco de las teles
triunfando con tanto gol a gol.
Tú ya sabes, oh, noble Pedrerol
que eres la envidia de los peleles.
Fingir tristes lágrimas como sueles,
lo haces por temor al descontrol
cuando escondes a todo lo español
la verdad detrás de los carteles.
Poco a poco, entre tanto tertuliano
te tiraniza el tiempo sin sosiego
y termina dándote por el ano.
No te dejes cegar por el trasiego
sin advertir que el mal como el verano
va dejando las cosas para luego.
© Versos de Arturo Joaquín

El poema tiene la estructura tradicional del soneto, con versos endecasílabos y un esquema de rima ABBA ABBA CDC DCD. Se desarrolla en torno a la figura pública de Pedrerol, retratado como un maestro de la manipulación y el espectáculo en televisión, que finge emociones (“fingir tristes lágrimas como sueles”) y esconde verdades detrás de la apariencia que ofrece al espectador.
En el primer cuarteto, el autor destaca la figura del presentador como un triunfador de las pantallas, envidiado por otros menos exitosos (“eres la envidia de los peleles”). Sin embargo, en los siguientes versos comienza a vislumbrarse una crítica más directa: Pedrerol parece actuar por temor al descontrol, y esta búsqueda de dramatismo y polémica solo sirve para ocultar verdades incómodas del público.
En los tercetos finales, el tono se vuelve más sombrío. Se sugiere que, a medida que el tiempo pasa y el formato de las tertulias se agota, el protagonismo del presentador puede volverse en su contra (“te tiraniza el tiempo sin sosiego / y termina dándote por el ano”). Este lenguaje directo y crudo simboliza el desgaste inevitable de su estilo.
La advertencia final es contundente: no dejarse cegar por la vorágine mediática y entender que el impacto de su fama puede desvanecerse, tal como el verano se va y “va dejando las cosas para luego”. Así, el poema sugiere que la fama y el enfoque sensacionalista tienen un costo, y que lo que hoy es relevante, mañana puede quedar en el olvido.
Es un poema satírico que emplea la forma clásica para cuestionar los valores superficiales de la fama televisiva, ofreciendo una crítica reflexiva sobre la fugacidad de la gloria mediática.