Inicio 9 Poemas 9 Poeta roedor

Poeta roedor

Publicado el 6 de abril de 2025

V.2  ……………………………

 

Adiós, lápiz 

adiós, papel

adiós, goma

adiós.

 

Bajo mi mano se mueve

un pequeño ratón,

su cola un cable

su hocico un cursor.

 

Controlador de luz inerte 

roedor de sombras opacas,

ni el breve olor del queso

detiene tu helado puntero.

 

Un teclado es tu final,

link de cristal sin sol

pulso digital del mouse: 

click, click clac – clic

 

Adiós, lápiz 

adiós, papel

adiós, goma.

Adiós, adiós.

 

V.1. …………………………..

 

Adiós, lápiz 

adiós, papel

adiós, adiós.

 

Bajo mi mano se mueve

un pequeño ratón,

su cola un cable

su hocico un cursor.

 

Controlador de luces 

roedor de sombras,

ni el queso calma

su helado puntero.

 

Un teclado 

es su fin,

link de cristal 

sin sol.

Huellas en la frontera 

click, click

clac – clic

 

Mi voz ahora en la nube

hilada por la IA,

reclama papel, lápiz 

y no un adiós.

 

 

© Versos de Arturo Joaquín

1 Comentario

  1. Justificación poética

    No conocía la obra de Roque Dalton, a medida que lo he ido leyendo, he encontrado un trabajo cargado de ironía, que a su vez transmite un claro mensaje político. En la Antología prologada por Mario Benedetti, de la colección Visor de Poesía, sigo descubriéndolo. Para mi ejercicio poético, la crítica social se centra en la tecnología como manipuladora.
    Con los veintiséis versos de “Poeta roedor” he intentado reflejar mi punto de vista sobre la transición de lo analógico a lo digital. He presentado a un ratón que acaba por sustituir al poeta y conducirlo al mundo de la inteligencia artificial (IA) a través de una tecnología que toma el control.
    El poema no sigue una métrica regular, alternando versos cortos con versos más largos. Mediante la repetición de palabras y sonidos, intento crear un patrón musical. Las onomatopeyas, a mi entender, contribuyen a marcar una cadencia.
    El cierre refleja que aunque la voz esté digitalizada y conectada a la nube, sigue anhelando el medio físico para poder asociarse con los demás de una manera menos dependiente de la tecnología.
    Incluyo sus dos versiones, la V.1 es la que he presentado en el Laboratorio de Poesía de la Escuela de Escritores y la V.2 es posterior a la lectura de la misma en la clase práctica.

    Responder

Enviar un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Te puede interesar

Farenheit 451

Tras la negrura y la herrumbre de esta ciudad, la luz se pudre al otro lado del horizonte, inalcanzable. Las calles son un cementerio de biografías que a nadie interesan, de vidas que fueron. Las ventanas han echado el cierre. No esperan el azar de una revuelta, solo...

Carta a un cronopio

Carta a un Cronopio de Sangre Leopoldo, Leopoldo María, joven y eterno difunto: Me llega, al fin, tu silencio definitivo, el que ya no es pose ni teatro, el que no  necesita cocacolas ni barrotes para ser real. Acá, donde la muerte es solo otra forma de perder las...

Cuerpo sin sombra

Huyo de la piel que se deshace mi cuerpo es un festín de llagas una verdad sin sepulcro. La herrumbre de la armadura como el viejo desecho de Dios.   Una lápida sin fecha  que no conoce la mosca voladora sobre el inútil glande de Ezra Pound.   Soy la rata...