a tí
donde quiera que aceches
donde quiera que escuches
a tí
experto en el arte de estar solo
experto en enquistarse
a tí
invisible
al huésped que dañas
a tí
muñidor de espanto
muñidor de pánico
a tí
errante sin fronteras
mineral del aire
a tí
donde quiera que aceches
donde quiera que escuches
a tí
experto en el arte de estar solo
experto en enquistarse
a tí
invisible
al huésped que dañas
a tí
muñidor de espanto
muñidor de pánico
a tí
errante sin fronteras
mineral del aire
Tras la negrura y la herrumbre de esta ciudad, la luz se pudre al otro lado del horizonte, inalcanzable. Las calles son un cementerio de biografías que a nadie interesan, de vidas que fueron. Las ventanas han echado el cierre. No esperan el azar de una revuelta, solo...
Carta a un Cronopio de Sangre Leopoldo, Leopoldo María, joven y eterno difunto: Me llega, al fin, tu silencio definitivo, el que ya no es pose ni teatro, el que no necesita cocacolas ni barrotes para ser real. Acá, donde la muerte es solo otra forma de perder las...
Huyo de la piel que se deshace mi cuerpo es un festín de llagas una verdad sin sepulcro. La herrumbre de la armadura como el viejo desecho de Dios. Una lápida sin fecha que no conoce la mosca voladora sobre el inútil glande de Ezra Pound. Soy la rata...
Me convocas y respondo. Cumplo mi misión con dedicación y empeño, me desarrollo y multiplico ¿para qué? me preguntarás… Claro está, para diezmaros. Ya que de buen grado no sabéis regular vuestro exagerado número, yo me encargo. Fmdo Viruscrown
Chula la acuarela de Dávila, muy bien traida para el poema.Me gusta
Tanto el poema como la acuarela están chulos.