Farenheit 451
Tras la negrura y la herrumbre de esta ciudad, la luz se pudre al otro lado del horizonte, inalcanzable. Las calles son un cementerio de biografías que a nadie interesan, de vidas que fueron. Las ventanas han echado el cierre. No esperan el azar de una revuelta, solo...


Heme aquí otra vez, el mismo: persona sin rumbo, apátrida de nacimiento… Muy lejos del lugar dónde nací (tanto q no lo recuerdo) y tampoco quiero mostrar mi enorme fragilidad.
También conozco sobradamente todo lo q hay aquí (quizá he vivido demasiado….
Por supuesto sigo halando solo… Sólo escucho vuestro eco…
De vez en cuando rompe los espejos, puede ser que en tu vacío encuentres a otro Juan Stons.