El primer borrón
Escribir un poema es todavía este rastro espeso, oficio de dedos manchados e incertidumbre. Hay una dignidad casi animal en el trazo negro que no engaña. El gel tiembla en la libreta antes de ser geometría en la pantalla. No es solo tinta. Es el peso de un domingo por...

¡Interesante concatenación!
Anónimo ¿eres Luis Enrique?
La llama
El búho ha apagado
las velas del cementerio.
El alba roba aceite a las farolas.
El frío detiene la primavera.
La ciudad bosteza en los charcos.
Todo sigue lo mismo.
Nada alumbra
al poeta camaleón.
Torpe destructor del yo
intenta construir
encima de toda intención.
La materia negra de lo cotidiano
espera y escucha
desde la ausencia pedirá paso
para alumbrar
la palabra que busca.