Aquel retal no necesitó vallas
fue un engaño contra los muros
bajo la xelada
un calor de hoguera,
desmemoria de invierno.
Miré al otro lado.
Estaba tu reflejo.
Te inventé
pora dar un nombre a los cascotes
o bautizar la ausencia.
Nombrar lo que no pudo ser carne.
Digo amor por decir algo,
aunque solo sea una voz
golpeando
el ladrillo rojo.
(Lectura de Nuria Marín Pla)
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