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Donde rompen las olas

Publicado el 4 de octubre de 2026

I. Llanto

El niño que fui era llorón, 
buscaba lágrimas
para gastar el miedo,
para aclarar la luz de la mirada 
y devolver al agua
la sal que le sobraba.

II. Muro

Años de arena entre los labios, 
palabras como piedras lanzadas 
a un pozo seco.
Idioma de portazos 
herencia del silencio.
Tú estabas cerca, a mil ciudades.

III. Máscara

Me disfracé de pirueta.
Fui el ocurrente, el payaso,
el que tapaba el miedo con un chiste. 
Amarga técnica:
para hacer reír a todos
por dentro se caía el techo.

IV. Orilla

Pasaste como la luz sobre la espuma. 
Quise rozar tus dedos;
tu rumbo llevaba otra marea.
Acepto mi rincón en esta playa: 
iluminas las olas que no toco.

V. Sombra

El perro no corrió al llamarlo. 
Estaba rígido en el jardín.
La vida es un hilo que se corta 
sin pedir permiso.
La muerte no busca;
es la marea baja que regresa.

VI. Espejo

Miro mis manos,
las arrugas del cuello,
la fatiga en las rodillas.
No me da pena ver cómo me rompo.
La madera vieja es la que arde
con el fuego más vivo.

VII. Eco

¿Dónde quedaron los veranos,
las bicicletas sin destino,
los libros abiertos en el césped?
Todo pasó como una bandada de pájaros. 
Hoy en los bolsillos
solo guardo sus plumas.

VIII. Tregua

Cargué a la espalda de mis padres 
mis naufragios, mis dudas.
Ahora con su edad
comprendo su silencio.
Me enseñaron que vivir 
es un oficio a ciegas.

IX. Raíces

Regreso al pueblo.
Las paredes ya no son altas,
el huerto es un espacio abandonado. 
La memoria agranda las estancias 
esculpidas en polvo.

       X. Peso

Hubo un tiempo de acumular 
anhelos y vanidades.
¡Qué peso inútil para el viaje! 
Hoy me basta esta ventana. 
Ver cómo se esconde el sol 
detrás de las casas.

        XI. Marea

No me asusta el fin del calendario. 
He vivido los días con su peso.
He sonreído, he fracasado.
Cuando la noche llegue a mi ventana, 
la recibiré atento,
como quien abre a un conocido.

      XII. Olas

Aquí termina lo que fui.
El llanto. La distancia.
El deseo y el olvido.
La memoria es el mar.
Los recuerdos, la resaca.
Queda la arena blanca. 
Queda el aire.


               Versos de Arturo Joaquín

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