Poemas

Lo erótico y lo sorprendente

Azar y necesidad Mis vacaciones vagan por la música que mueve mis pies. El teléfono tienta, toca peces, sonríe la suerte con su saña. Este lunes lame a los diablos. El algodón acuna a los peces, las...

Amphorisko

“Los insectos se besaban con sus flores, se daban el polen” (Marosa di Giorgio) I Labios de polen besan tu boca muda y melosa mínima ánfora temblor sagrado tacto sin surco sombra ni ser. El latido...

Oferta limitada

I Soy cajera. No virgen. No santa. No muda. Cajera del supermercado donde los deseos tienen código de barras y los sueños caducan a las 23:59. Me gustaba hablar. Hablaba con las manos, con la lengua...

Se deja llover

donde la lluvia besa a la Aurora. La lúbrica Luna lame su leche, un suspiro silencia el deseo. Las olas susurran aleluyas a los búhos, los peces parpadean estrellas de plata. Orillada mi máscara se...

Juegos con palabras

Ni cuchillo, ni tijera, ni arancel ¡Corre, corre, que te pillo! Cuchillo. ¡No bajes por la escalera! Tijera. Vas a lomo de un corcel… Arancel. ¿Tuyo o mío? ¡No, de aquél! No quiero ver tu jeta. Tú...

Poeta roedor

V.2  .................................   Adiós, lápiz  adiós, papel adiós, goma adiós.   Bajo mi mano se mueve un pequeño ratón, su cola un cable su hocico un cursor.   Controlador de...

El arte de la vejez

Ahora no se dice se ha muerto. Se dice se ha ido, nos ha dejado.   Y yo, hoy me he ido también con todos mis muertos.   Pero sigo aquí. Pienso. Me gustaría acabar como los grandes ríos, en...

Deshauciado

Ya no soy quien veía en la pared los sueños jugaba en la calle con sus amigos y dibujaba goles en los cristales.   Ya no soy el que vio a las sillas arrastrando el tiempo dejó muecas de alambre...

Al final del Diluvio

desde el umbral de su madera vieja, Noé se asoma al eco de los montes, y su sombrero de girasoles teje nostalgia en sus cabellos.   Por dónde regresó la paloma, el arco iris se deshizo en sus...

La tierra por sudario

    La tierra por sudario (v.2)   Vinieron a por nosotros cuando la noche callaba y el llanto de la vigilia rompió el canto de los gallos.   Raíces olvidadas en la tierra por...

La farsa de Arthur Lowell

El quirófano apestaba a desinfectante y a miedo. Allí estaba yo, Arthur Lowell  de setenta años en una bata  que se abría por detrás.   El joven enfermero  me miró con lástima  mientras tanteaba con la aguja.  La anestesista fingió interés ¿Por qué?  ¿Por qué...

Carta para Arvo Pärt

El pan de la mañana, Arvo, trajo migajas de plomo.  El Dios que me desgarra el pecho no sabe de cenizas,  solo del hondo abismo que a veces me nombra. Tus campanas deberían ser de hielo.  No hay mano que empuñe el cuchillo  si la sangre se congela en las venas.  ...

Cuento sin hada

No me busques en el jardín.  El cristal es una mentira frágil.  Mi piel no tiene rastro de nieve.    Soy el hambre, el fango que sube. La bruja no me dio su manzana.  La encontré caída de un árbol sin nombre,  y en su silencio, la mordí.    En el fondo,  en...

Lugares y objetos

Sin decir palabra (A Dersu Uzala y a Juan Carlos del Campo) El día comienza los cazadores regresan en descenso: tres figuras dobladas como puntos y coma, sus perros resignados no traen nada. El humo se curva sobre los tejados como si recordara otro idioma. Abajo en el...

Habitando el trabajo ajeno

Larvas Que no vinieron se abrieron desde la carne. Un roce, o una pérdida. Respiraba como un vidrio quebrado bajo la lengua. Un nudo dormido entre dientes. La piel no cierra. No, desde entonces. Algo se arrastra donde fue el centro los bordes tiemblan. Sin forma ni...

Tankas enhebrando el ayer

Te vistes de pena y vistes al mundo.  Cosiste mi ayer con hilos de  nubes. y ahora tejes los mios.   Lo que fui es una sombra que acecha,  y a veces me clava.  su aguijón de nostalgia aunque intente esconderme.   El sol se apaga  y la noche riega  las palmas...