Poemas

Museo de las cosas que callan

He reunido, a ratos sueltos, como quien recoge lo que la lluvia no moja, miniaturas de animales mudos. Un facóquero sin colmillos sueña con barro sin filo, con guerra sin dientes. Dos cebras...

Muy cerca y muy lejos

Pasamos de recorrer el pasillo para descolgar un teléfono que nos reclamaba con su timbre insistente, a ir sentados silenciosos en un tren que avanza a doscientos kilómetros por hora, mientras...

Mapa para un animal quieto

                                                  “La vida no tiene sentido, pero hay que darle uno” (Eugène Ionesco) (Versión 0) Todos se han ido. El patio, quieto como la tapa cerrada de un piano,...

Vini Vinci

Érase un hombre a un color pegado  noche que deja huella  en la piel,  ego inflamado volcán de hiel  bravo bocazas verbo afilado.    Érase un balón de playa alado  espejo blanco brillo de...

Cuando vuelvo al Avellanu

Cuando vuelvo al Avellanu Cuando vuelvo al Avellanu, trai´l monte olor a madre, nel ríu ya canta’l tiempu dexáu per outros llugares. El pañuelu que me disti, entá guarda tos sospiros, arrodíllense...

Lo erótico y lo sorprendente

Azar y necesidad Mis vacaciones vagan por la música que mueve mis pies. El teléfono tienta, toca peces, sonríe la suerte con su saña. Este lunes lame a los diablos. El algodón acuna a los peces, las...

Amphorisko

“Los insectos se besaban con sus flores, se daban el polen” (Marosa di Giorgio) I Labios de polen besan tu boca muda y melosa mínima ánfora temblor sagrado tacto sin surco sombra ni ser. El latido...

Oferta limitada

I Soy cajera. No virgen. No santa. No muda. Cajera del supermercado donde los deseos tienen código de barras y los sueños caducan a las 23:59. Me gustaba hablar. Hablaba con las manos, con la lengua...

Se deja llover

donde la lluvia besa a la Aurora. La lúbrica Luna lame su leche, un suspiro silencia el deseo. Las olas susurran aleluyas a los búhos, los peces parpadean estrellas de plata. Orillada mi máscara se...

Juegos con palabras

Ni cuchillo, ni tijera, ni arancel ¡Corre, corre, que te pillo! Cuchillo. ¡No bajes por la escalera! Tijera. Vas a lomo de un corcel… Arancel. ¿Tuyo o mío? ¡No, de aquél! No quiero ver tu jeta. Tú...

La señal

  Nudo de hambre. Garganta de arcilla.   Voz, aguarrás lengua muerta. La zarza ardiendo donde se tira la poda.   Astilla a la deriva. Sin rastro.   Lo abierto, el pozo seco donde golpea la cadena.     (Leído  por Luis Enrique...

Oficio de no hundirse

  El mar no tiene suelo para el baile, la marea borra mi llanto;  no hay caricias para un náufrago.   La sal quema  lo que tiene que quemar.  Redobla el pulso, el cuerpo  rendido a la marea  le roba el miedo a las olas.   A título de inventario: ...

Ciudad Naranco

  Cae la noche.   Se ha apagado la música en las calles  que nos han visto pasar.    En los charcos, colillas humeantes,  sudor de asfalto.   Nubes familiares cruzan los tejados.   Baja del Naranco la voz de siempre,   como si aún...

El mar que se sostiene

  En un pliegue gris, la vocación de la bruma borra el frente, donde el cielo se rompe  en un naufragio amargo. La sal  muerde la piedra, el oleaje entrega  su osamenta.   Gira el vórtice, una marejada  de tinta que empuja  la persistencia de la orilla, esa...

Claro de reloj

  Me senté en un claro del tiempo. Era un remanso de silencio, de un blanco silencio, anillo formidable de muelles desiertos, donde los luceros chocaban con los doce flotantes  números negros.  Ignoré que el gruñón Caronte  aguardaba en uno de ellos.  Cuando la...

Umbral

  Crúzalo, eres el huésped Si pisas tu propia huella,  pasa con el paso leve,  sé cómplice del musgo.   ( Ha leído el poema Yasmina Álvarez )