Ventanas

Aeropuerto

Cuando los vuelos, no se anuncian en las esperas. Cuando los suelos, bajo tus pies se deslizan. Cuando las voces de otros, te habitan. Es entonces, cuando miras alrededor y sabes que no estás ahí. ©...

Correo

San Valentín 2013 - Pretoria  SR. VÍCTOR FRANKEISTEIN Laboratorio de Química Universidad de Ingolstadt    Me dirijo a usted para informarle de un suceso que hoy recoge la prensa local: Ella,...

Tania

ITania había dado permiso a su hija para que fuera a su primer  concierto. Actuaba en la ciudad el grupo favorito de la adolescente. Se imponía el color negro en uñas, camiseta, pitillos y  botas...

Los Arana

- Soy de aquí, aunque no lo "paresca" - mascullaba Don Hernán Arana. El horizonte marino se encrespaba, la brisa suspiraba ecos de campanas. En el paseo marítimo desde un banco veía las fachadas con...

Blow up!

Vivo en una urbanización de las afueras. Un tren de cercanías me lleva hasta el centro, donde tengo mi despacho. Es la hora temprana de una mañana de verano, en la estación se cruzan gentes de...

Aroma de luz

Al dictado del viento sabrás que es un nuevo día por las caricias del alba en tu rostro. Sobresaltado por el intenso aroma de la brisa, tienes como aliada la luz y sabes poco de sus intenciones. No...

Estereofonías

Mientras la heroica ciudad dormía la siesta, madre y Caro su hija se iban de tiendas. La primera de peluquería, bajo un  paraguas plegable y transparente. A su lado la joven mojaba la gabardina y...

Bruno

¿Puede alguien con pies de plomo y cabeza abajo, meterse en la boca del lobo?  Yo digo que si y para que me creas te lo voy a contar. Desde la barra en la taberna del puerto, Bruno tronaba:...

Fábula

Sostengo una pelota sobre mi hocico y la hago girar. Me alzo sobre mis aletas traseras o me balanceo sobre las delanteras, mientras  la luz del foco desde lo alto abrasa mis ojos. Ellos están al...

José

Regresa por una acera mal iluminada a casa. La acompañan su pensamiento y el eco de sus pasos. Reconoce con las gastadas suelas de sus zapatos las baldosas una a una, húmedas, desiguales. Al fondo...

Carta a un cronopio

Carta a un Cronopio de Sangre Leopoldo, Leopoldo María, joven y eterno difunto: Me llega, al fin, tu silencio definitivo, el que ya no es pose ni teatro, el que no  necesita cocacolas ni barrotes para ser real. Acá, donde la muerte es solo otra forma de perder las...

Cuerpo sin sombra

Huyo de la piel que se deshace mi cuerpo es un festín de llagas una verdad sin sepulcro. La herrumbre de la armadura como el viejo desecho de Dios.   Una lápida sin fecha  que no conoce la mosca voladora sobre el inútil glande de Ezra Pound.   Soy la rata...

La farsa de Arthur Lowell

El quirófano apestaba a desinfectante y a miedo. Allí estaba yo, Arthur Lowell  de setenta años en una bata  que se abría por detrás.   El joven enfermero  me miró con lástima  mientras tanteaba con la aguja.  La anestesista fingió interés ¿Por qué?  ¿Por qué...

Carta para Arvo Pärt

El pan de la mañana, Arvo, trajo migajas de plomo.  El Dios que me desgarra el pecho no sabe de cenizas,  solo del hondo abismo que a veces me nombra. Tus campanas deberían ser de hielo.  No hay mano que empuñe el cuchillo  si la sangre se congela en las venas.  ...

Cuento sin hada

No me busques en el jardín.  El cristal es una mentira frágil.  Mi piel no tiene rastro de nieve.    Soy el hambre, el fango que sube. La bruja no me dio su manzana.  La encontré caída de un árbol sin nombre,  y en su silencio, la mordí.    En el fondo,  en...

Lugares y objetos

Sin decir palabra (A Dersu Uzala y a Juan Carlos del Campo) El día comienza los cazadores regresan en descenso: tres figuras dobladas como puntos y coma, sus perros resignados no traen nada. El humo se curva sobre los tejados como si recordara otro idioma. Abajo en el...